lunes, 30 de julio de 2012

La señal de "A noventa"

Con la búsqueda del puente del pantano se publicaron las primeras
 nueve decenas de entradas en Ubrique en verde.
Como ya es tradición, buscamos la señal de a noventa para la conmemoración y 
dedicar otro capítulo a las señales de tráfico. Se suponía que, como es la
velocidad genérica de nuestra carretera, iba a ser fácil... pero no.
Podemos afirmar que desde nuestro querido pueblo hasta...



el cruce de El Bosque, en la Zarza...



-allí donde se desgraciaron para siempre los silos prehistóricos y las tumbas visigodas,
excavadas en la antigüedad sobre la piedra toba, con la construcción de la nueva carretera-
no existe ninguna señal como la que buscábamos.
 Pensamos en coger una de a sesenta y darle la vuelta...



pero el invento tampoco funciona porque diría "atnevon a".
 Así que, sin la señal de a noventa, damos paso a... ¡otra señal!
Todos los de Ubrique sabemos el problema que tenemos con los vehículos
-la falta de aparcamiento, las estrecheces, el tránsito-
en resumen, es un sueño imposible imaginar las calles libres. 
Cada vez son más los que están pensando en tener otro coche...



pero pintado.
 Estos gastan poco y no hay que marearse en buscar sitio para aparcarlos,
 ya que últimamente...



los lugares que desde tiempo inmemorial hemos usado para ello,
 por arte de birlibirloque...



se transforman de la noche al día en "el corte inglés"
(mercadillo igual al "piojito" gaditano que visitamos el día del Petaquero).




Lo dicho, coches dibujados como éste que siempre está aparcado en la puerta del garaje y
nunca lo han multado; bueno, hasta ahora que con esto de la crisis, veremos a ver.
Tiempos de crisis y recortes que se notan hasta en pequeños detalles como...



el ahorro de alguna letrilla de esta señal que viene a ser "prima hrmn"...




de "la pobre que no pudo ir a la escuela".
La escuela siempre fue imprescindible para el aprendizaje. 
Ya desde pequeños el maestro nos hacía repetir...



"La eme con la o" -y respondíamos- "mo".
"La te con la o" ..."to".
"Y ahora todo junto..."



A-MO-TO.
(Ahora está mejor) 
Primera regla:
 no aparquemos donde no debemos porque ya sabemos que nos pueden...



"ahorcar el coche". 
 Aunque de camino podríamos decirle al de la señal  que de 
8 "ha" 18 no podremos aparcar,  pero que "ha" es sin hache 
que para eso fuimos a la escuela de chicos.



Otra cosa sería si nos "pescaran" mal aparcados. 
Hay que tener cuidado pues para eso tienen la grúa pescadora -una vieja especie.
 Con esto de los recortes y el poco presupuesto, se comprende que no renueven las señales
-y eso que las hay que van llegando a su fin, como todo en la vida- y algunas las tengan...



que hacer con materiales fungibles como el papel,  para el rodaje de una peli o
cualquier otro evento y para las actualísimas...



zonas de los veladores, a pesar de que cualquiera podría hacer fotocopias y 
plagar Ubrique con estas señales oficialísimas.




Desde luego se habla de crisis y recortes en todos los sentidos.
 Pero vamos, es que somos unos exagerados. Si el reparto fuera equitativo
 se harían las cosas bien. La pintura en aspa del 730 malgastada,
mejor se la podían haber aplicado a la cancela que más falta le hacía,
 por ejemplo.
Algunas señales van directas al intelecto, mismamente...



"Prohibido aparcar al sol que sin protección del cincuenta, se queman,
se despellejan y mudan la piel".




"Cuidado al doblar la esquina al buscar aparcamiento en mes impar"
Muchas señales nos dan una muestra de su verdadera inquietud, como...



esta vieja bohemia, inquieta desde su juventud, que en el fondo es 
una apasionada de la Naturaleza y tiene su corazoncito.



O la letrada que ha venido recientemente de una señalada facultad y trae tanto
conocimiento en letras que cuando terminamos de entender lo que nos comunica,
ya nos han multado.
(Hay que aclarar que por muy exótica que parezca, la calle Ano no existe, aunque sí el Culito)



Hay señales nuevas que no están todavía en el código de circulación. Verbigracia, ésta con
un aspa azul y grana que le reserva permanetemente el aparcamiento al anterior
presidente de los Estados Unidos de América cuando venga a visitarnos, pero
sólo dispondrá de 15 minutillos para visitar el parque Alberti.
 Después podrá tener más tiempo...



para comprar en el mercado pues allí tiene otro reservado.
 (¡Vaya con el pareado!)



Algunas dejan borrosa y confusa nuestra mente...
"¿Prohibido aparcar del uno al quince los meses pares?"
¿Y del 16 al 30?
 ¿Y los meses impares?
¿Y, quién es el encargado...?



Otras podrían formar parte de la Naturaleza...
Cuando fuimos a buscar el puente del pantano, dijimos textualmente:
"...el terreno donde antes había agua dándole el aspecto cuarteado como el que tienen
 algunas señales que regulan el tráfico en Ubrique".
Y para muestra...



vale un botón.
 Podría usarse perfectamente para el logotipo de las nutrias pantaneras.
Algunas veces las señales se ensucian y hay que emplear el producto adecuado
para su limpieza. De todos es sabido que si se usa la lejía...



las prendas encogen y pierden el color.
A veces encogen tanto...





que nos dejan sin saber lo que hay que hacer.
Si sufrimos recortes hasta en las señales de tráfico, 
no deberían hacer una sólo para...



que no pueda circular Gil.
Pero en Ubrique, si algunos de los indicativos que están expuestos
no tienen uso hasta ahora...



son estos. 
"Producto malo, por su utilidad pero bueno por sus materiales".
(¿Se acabarán las pintadas de los decoradores de exterior, algún día?)
Visto lo visto, nos tenemos que temer que con esto de las señales, 
siempre vamos a estar...



¡HECHOS UN LÍO!
-Prohibido el paso hacia delante; obligación de todos hacia la izquierda.
 Hacia la izquierda también prohibido excepto policía...
¡Pues nos quedamos parados y listo!



.

domingo, 29 de julio de 2012

Buscando el puente del Pantano


  Estamos preparando el recuento de los puentes de Madis... ¡oh, perdón! de Ubrique, 
tanto dentro como fuera de la localidad. Éste del Naranjal sirvió de marco a estos
muchachos que cumplían con la tradición del día de los Gamones.
 Tenemos TODOS  los puentes ya fotografiados pero hay uno en el pantano
-que creemos le llaman "la pasá Córdoba"- y sólo se vislumbra cuando 
el nivel hídrico del embalse baja lo suficiente.




  Con el aporte de nuestros ríos en estos últimos años ha sido importante...



y el embalse ha estado bien lleno. De hecho lo pudimos comprobar
cuando nos dimos una vuelta al pantano de los Hurones.



Había que esperar a que buena parte de él tuviera este aspecto.
Como estamos en pleno verano nos fuimos a la cola del pantano de excursión 
con la esperanza de encontrarlo con el nivel mínimo para dar 
con nuestro último objetivo.



La aventura prometía. 
A los pies del cerro Mulera donde están los eucaliptos del inhabilitado 
campamento juvenil, se abría el grandioso llano de lama secándose al sol.




Así que siguiendo el curso del río Ubrique por lo que antiguamente fue la carretera de Algar...




Fuimos a ver si la suerte nos sonreía.
Un poco más abajo comenzaba el agua embalsada.



El lugar es de una auténtica belleza paisajística. Con el pico de la roca del castillo de
Fátima, el marco es especial para disfrutar de la naturaleza en plena calma.



Mirando atrás se ve el antiguo camino por el que se iba a la Alcaría  
en la ruta del puerto de los Negros por el Huertezuelo -por ejemplo- 
y si somos observadores...



nos percataremos de los muretes que la delimitaban.
-Piedra arenisca, propia del terreno de alcornoques, tallada-



Es emotivo ver las huellas de los animales que bajan del monte a saciar su sed.
El calor aprieta, el agua disminuye y hasta...



las carpas...



parece que quieren salirse del agua templada.



Por la cuarteada orilla se pueden ver los restos vegetales de las riadas invernales.
 Muy bien se podría decir que son...



composiciones artísticas surrealistas propias de un museo postmoderno.
La Naturaleza supera con creces la imaginación de cualquier mente creativa.
Junto a las obras naturales, los restos...



de las producciones humanas, útiles en otros tiempos.



En la orilla opuesta podemos apreciar múltiples yeseras de formas irregulares...



que van disolviéndose poco a poco con las crecidas de las aguas.



La forma serpenteante del embalse llega a un punto que podemos admirar
la mole gris y gigante de la sierra de Ubrique. 
Evidentemente, cerquita de ella no estamos.



Hemos llegado al punto por donde se cruzaba antiguamente el río pero las aguas
aún ocultan la ubicación del puente. El camino se torna inhóspito e impracticable.
A la izquierda, Cardela y detrás de ese recoveco se va hacia la Esparragosilla,
donde se le une el de Tavizna y más adelante, el del Bosque, dando lugar al
Majaceite, afluente del Guadalete -río exclusivo de nuestra provincia-  pero por ahora,
nos quedamos sin foto del puente de la pasá Córdoba.



A la vuelta podemos horrorizarnos ante los restos de una actividad que, increíblemente, 
aún se practica en estos lugares. Son mentecatos que ponen en riesgo
nuestro insustituible patrimonio natural con sus bárbaras prácticas.
(Si quieres saber el significado de mentecato, pincha aquí)




Ya volveremos a plasmar la imagen que falta para el post de Ubrique en verde.
Dejamos atrás la cola de los Hurones brillando bajo el tórrido sol del verano que va secando...



el terreno donde antes había agua dándole el aspecto cuarteado como el que tienen



 el mismo camino que trajimos. 
En la meditación que el momento inspira resolvemos que venir al pantano,
con o sin agua, es una aventura inquietante y reparadora, de esas que nunca
nos cansaremos de repetir. El lugar posee tanta plasticidad que...



hasta los eucaliptos australianos de repoblación quedan bien plantados;
 lo único que les falta son los koalas.



Por esa vaguada hace su entrada al embalse el río Ubrique y ante esta estampa se comprende
que desde nuestro pueblo hermano de Benaocaz -de donde partió la tercera marcha romana-
se vean las aguas resplandecientes de la cola del embalse de los Hurones. 



Es de todos conocida la pista de prácticas automovilísticas que se crea anónimamente
en el llano, con la bajada de las aguas. 
¿Qué ubriqueño no ha hecho aquí sus pinitos previos a la obtención del permiso?



En conclusión: Nos sentimos orgullosos de pertenecer al grupo de personas
que por pura circunstancia geográfica nos ha tocado disfrutar de este entorno privilegiado.
Tal privilegio nos obliga a velar por su salvaguarda y favorecer que futuras generaciones
puedan venir para seguir buscando el puente del Pantano.



.