viernes, 10 de mayo de 2013

Fuentes VII. La finca del Papa

No vayamos a pensar que el jefe de los católicos tiene un campito en Ubrique, no.
Es que así se denomina una finca de la que sabemos, posee uno de esos tesoros 
que llevamos buscando la familia y con lo que hemos conseguido para Ubrique 
la honrosa certificación de "Villa de las Cien Fuentes".
Nuestro punto de partida es precisamente una colada que discurre junto a los Veinte Pilares.



El paraje no puede ser más encantador.
El macizo de la sierra ubriqueña parece que se parte en este punto.
Con elevados cortados a plomo que desafían las leyes naturales.
La Cornisa de los Buitres en el Salto el Pollo, se yergue vigorosa.
Colándonos por la colada, nuestro camino se interrumpe.



Con un índice tan elevado de lluvias este invierno, el arroyo del Garciago
 reventado nos interrumpe el paso.
 ¡Marcha atrás!
No obstante...
Las fotos de la fuente del Papa no se quedarán hoy por hacer.



Vemos desde la carretera de Cortes, el puente sobre aguas turbulentas
(¡Vaya! ¡Parece la canción de Simon y Garfunkel!)...



El puente del Garciago, otro de los puentes de Madis...¡perdón! de Ubrique.



Allá va el arroyo estacional trepidante, buscando la Vega de Realejos.
El plan B para lograr el objetivo acuoso de nuestra aventura, nos lleva hasta...



la cañada de los Gamonales
-una de las zonas más significativas del término municipal de Ubrique.



Allí nos encontramos con el primer gamón de la temporada.
Cuando madure y sus florecillas albas tornen a bolitas verdes, éste y mil más,
serán los protagonistas de la fiesta de Ubrique por excelencia...
Cañada arriba y llegada la bifurcación con el camino que lleva a los Pozos de Barrida...



una sorpresa nos espera. 
El espectáculo de los tajos del Garciago es solemne.
La finca del Papa está ahí abajo, a la sombra.



Una vez pasado el arroyillo de las derramas que vienen de la fuente del Boliche, 
encontramos lo que venimos buscando que cualquiera sabe el tiempo
que lleva en ese lugar. ¡Sí! Justo detrás de esos acebuches...



está enclavado el pozo-fuente de la finca del Papa.
Aún hoy en día se usa para dar de beber a los animales.



Es normal que con lo que ha caído esté de agua a rebosar.



El brocal está protegido con taramones para evitar las caídas accidentales...



al interior. Una abertura de entrada flanqueada por dos grandes piedras,
  permite el acceso al vital fluído para llenar el abrevadero.



Junto al pilón grande de obra podemos ver dos tesoritos labrados en roca caliza.
¡Desde luego el hacedor de tales maravillas no tuvo que
 ir muy lejos en busca de la materia prima!



Sabemos desde el principio que el Garciago está manando en abundancia
y hacia su nacimiento nos dirigimos...



pero algo nos llama la atención... ¡Una yegüita se dirige a la fuente!
Sería una fotografía estupenda para la ficha del proyecto con el que
 llevamos colaborando más de dos años: "Conoce tus fuentes"
-de la Universidad de Granada.



¡El animal va a pasar de largo!
-¡Eh! ¡Oye, caballito! ¿Por qué no bebes un poco de agua de la fuente?
¡Es una foto para Ubrique en verde!



Y tras unos momentos de duda, nuestra espontánea modelo...



se dirige sin vacilación...



a posar como una profesional del cine para este humilde blog.
¡Gracias, noble animal por tu participación en pro de lo auténtico!



-"¡Qué! ¿A que he salido guapa, a pesar de tu mala sombra?"
-"¡Pues claro que sí, mujer... ¡Bueno, yegua! ! ¡Perfecta...!
¡Cómo si vinieras de un spa de tomar unos baños de barro para estar más bella!"



Y a galope tendido, llena de satisfacción por la adulación,
pronto le toma ventaja a su amigo el mulo.



Cuando estamos a gusto en un paraje idílico tan cerquita de nuestro querido pueblo
que está detrás de ese tajo, puede que se nos eche la tarde encima y tener que
despertar de la ensoñación que nos embarga.



Tenemos que tomar la decisión de volver otro día para visitar tranquilamente
uno de los manantiales más típicos y peculiares de nuestro término municipal...
El nacimiento de los Calzones del Garciago.



No vamos a regresar sin antes despedirnos de nuestros nuevos e inmejorables amigos,
en un paraje privilegiado, propiedad de Pardeza,  El Papa.



Desde la cañada de los Gamonales y ante estas vistas,
no tenemos más remedio que sentirnos afortunados de haber nacido en estos lares.
¡Bendita sierra de Ubrique! 
¡Única!

(Si quieres ver "Fuentes VI. Rancho el Taraje", pincha aquí)



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