jueves, 17 de abril de 2014

Como hacer el cabezal de un caballo

Es reconocida la fama de los artesanos de la piel en Ubrique pero
el trabajo del cuero no es exclusivo de las carteras y los bolsos.
Hoy nos vamos a la calle Ronda.



Ahí vive nuestro particular artesano del cuero que se especializó en un arte
que pudo haberse extinguido cuando el advenimiento de los coches.



Mientras lo esperamos, nos damos cuenta de las vistas privilegiadas sobre
nuestro querido pueblo, con las que cuenta su casa, metida bajo la Cruz del Tajo.



Francisco Domínguez sale a recibirnos desde su pequeño taller artesano.
Es descendiente de una arraigada familia de Ubrique. En el patio se ven...



algunos de los recuerdos de todo un pasado relacionado con los cuadrúpedos...



y nuestro amigo en su refugio artesanal, mantiene viva esa relación.



Francisco hace cabezales para las caras de los caballos y sabe bien cómo hacerlos.


Por sus manos se deslizan desde el inicio hasta el culmen, verdaderas obras de arte.



Su afición comenzó cuando vistió el testuz de su caballito de juguete
que conserva en lugar destacado, con un cariño especial.



Francisco nos enseña la pesada materia prima...
Un señor rollo de vaquetilla -piel de becerro sin rebajar el grueso.



Corta la genuina piel en tiras adecuadas en una máquina de la que no tenemos imagen y...



procede a la selección y ensamblaje. 



La genuina patacabra -herramienta por antonomasia de Ubrique y 
que ya sabemos cómo hacerla- no podía faltar.



Con sistemática precisión la patacabra cumple con su función de pegar...
Las tiras, a posteriori,  irán cosidas a mano...



por lo que les tiene que realizar milimétricos taladros por el borde.



Acto seguido, con ayuda de objetos muy punzantes, complementando la acción...



con ancestrales soportes técnicos, típicos de nuestro querido pueblo...



va entrecruzando la hilada que logrará una perecedera unión,
a sabiendas de la fuerza del animal a la que va dirigida.



con la paciencia del Santo Job, puntada tras puntada...



Francisco va dando la forma idónea al cabezal.
No sólo hace cabezales empleando vaquetilla color cuero...



sino que nos muestra otras más oscuras. 
Parece mentira como poco a poco...



el proceso de transformación de la piel pueda adquirir estos resultados.



-"¡Y aquí se le ensartan las riendas!" -dice Francisco.
Nos comenta que elabora cabezales de cuadra...



cabezales de paseo -con "ahogadera", riendas y las falsas riendas del "bocao".



En su mano nos mostraba también el cerretón de picadero con sus tres argollas.
Ya podemos "dirigir" al caballo. Ahora vamos a tratar de montarnos en él.
Pero antes...



vamos a restaurar y poner a punto, una silla.



El roto a reparar, deja entrever el relleno especial de los lomos de la montura...
¡Es paja! -asombroso para los que no lo sabíamos.



Un buen forro de lona...



unas puntadas...



bien rústicas...



¡Y listo!
Ya podemos vestir a un caballo a la última moda... 
¡Bueno, mejor dicho...! ¡A la primera moda!



El cabezal "calentito", la manta sobre la zalea de borrego en la silla, los estribos para los pies...



la alforja para las provisiones y la baticola para la misma cola, como si no.
 ¡Hala, listo para montar! ¡Arre caballo!



¡Ya podría marchar por la sierra de Ubrique, el bandolero Juan Lucas, mismamente!
¡Sólo faltaría el ingrediente más importante! ¡La razón de ser de esta artesanía...!
¡El caballo!
-"¡Estás hecho un artista, Francisco!"



Hemos echado una fructífera tarde viendo como vestir a un equino en la calle Ronda.
El sol va cayendo en su ciclo ancestral y mientras nuestro querido pueblo
va quedando en sombras, sus últimos rayos inciden tenuemente sobre...



la obra artesana que estuvo a punto de desaparecer antaño y que nuestro amigo
Curro -con permiso- Domínguez, se encarga de que no caiga en el olvido.
Gracias Francisco por tu paciencia y dedicación.
 Ubrique en verde está en deuda contigo...
¡Ah! ¡Y los caballos también!



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